
¿Qué es la acupuntura biodinámica clásica (ABC)?
Biodinámica
significa movilizar la vitalidad, trabajar de acuerdo con la dinámica
de la vida estimulando y potenciando la tendencia natural a la salud.
Nuestros procedimientos no se centran en clavar agujas; es más, muchas
veces ni siquiera las insertamos, y si lo hacemos es muy
superficialmente y sin dolor. El efecto de la acción se debe a que
armonizamos el qi, el sistema bioenergético que regula y sustenta todos
los demás (nervioso, endocrino, circulatorio, etc.), ya sea directamente
ya sea a través de sus propios circuitos, los meridianos. En este
proceso nos basamos en las teorías expuestas en los grandes clásicos de
la medicina china, en sus interpretaciones más actuales y en la profunda
atención y respeto a la vitalidad que anima a cada persona y a sus
manifestaciones fisiológicas y patológicas. La acupuntura biodinámica es
el modo más desarrollado de trabajar hacia la salud a través de
procedimientos no invasivos, respetuosos y naturales; es al mismo tiempo
la acupuntura más antigua y la terapia del futuro. Sus características
se pueden resumir en:
- Respeto:
apreciamos y reforzamos la vitalidad del paciente; es una terapia que
trabaja ‘a favor’, y no ‘en contra’. Por eso evitamos producir dolor,
por eso los resultados no se limitan al alivio de los síntomas
- Eficacia.
La experiencia de siglos y la clínica actual demuestran sobradamente
que este modo de trabajo es plenamente eficaz en multitud de problemas
diversos, tanto en el dolor como en cuadros complejos y difíciles, como
trastornos ginecológicos, fibromialgia, cáncer, etc. Al mismo tiempo, lo
suave y agradable de los procedimientos los hacen especialmente
adecuados en el tratamiento infantil
- Solidez histórica, teórica y técnica.
Basándonos en los grandes clásicos milenarios, adoptamos no solo sus
interpretaciones presentes, sino que podemos explicarlas a través de la
ciencia más moderna. Empleamos además útiles y conceptos actuales, como
polaridades, electrovalencia, resonancia, magnetismo, etc.; vivimos
plenamente en el presente, con un pie en el pasado clásico y otro ya
apuntando hacia un futuro ecológico e inteligente
Estas características nucleares se expresan en el modo de aprendizaje y práctica de la ABC en:
- Estudio y práctica basados en los grandes clásicos de la acupuntura y su actualización para hacerlos prácticos a día de hoy
- Prioridad
al paradigma del qi y a sus manifestaciones (forma del qi, flujo en el
conjunto de Jingmai y Zangfu, técnicas sutiles de manipulación del qi,
atención a los movimientos de Jing-Qi-Shen, etc.)
- Preponderancia del tratamiento raíz y atención detallada al tratamiento de síntomas
- Métodos de trabajo no invasivos, con atención especial a no producir dolor y a respetar profundamente el qi
- Técnicas adecuadas y originales tanto de tratamiento raíz como de control de síntomas
- Feedback
en los diversos pasos del acto acupuntural, permitiendo tanto el
control de la dosis como la seguridad de la corrección del tratamiento
mientras se está aplicando
- Énfasis en el carácter relacional del
acto acupuntural y, consecuentemente, en la preparación del propio
acupuntor. Esta incluye, por supuesto, las técnicas adecuadas, pero
abarca también aspectos como la actitud y la estructura del practicante
- Desarrollo de la sensibilidad necesaria para percibir los movimientos del qi
- Atención
a la palpación, al contacto humano ordenado, como modo de comprensión
de los movimientos del qi, aplicado a la ubicación de la desarmonía
(lectura de pulsos, canales, abdomen, etc.), la localización de los
puntos, a la punción y al feedback.
Ventajas: Las ventajas de la ABC derivan directamente de sus características; podemos resaltar:
- Eficacia. La
atención prestada al tratamiento raíz garantiza una profunda
reordenación de los sistemas de la persona, con lo que su mejoría es más
honda, intensa y duradera. Al mismo tiempo, la diversidad y eficacia de
los métodos de control de síntomas permite abordar con éxito la mayoría
de condiciones clínicas
- Mayor confort del paciente.
Al ser atendido con respeto y con extremo cuidado por su qi, el
paciente sigue su proceso con mucha comodidad; la experiencia
acupuntural deja de ser molesta o dolorosa para convertirse en muy
agradable
- Escasa invasividad, con poco o ningún dolor. Esto redunda no solo en mayor confort del paciente, sino que, de acuerdo con el Lingshu, aumenta la eficacia de la punción
- Uso del mínimo número de puntos posible. El
trabajo sobre la raíz y el abordaje del conjunto con un feedback
permanente permite minimizar las actuaciones maximizando la eficacia de
cada una de ellas. Es el principio de ‘menos es más’ llevado a la
práctica
- Tratamiento simple de condiciones complejas. Permite
abordar eficazmente cuadros multisintomáticos o casos en los que la
diferenciación de síndromes resulta difícil o confusa
- Tratamiento personal y personalizado.
Al basarse en lo percibido y en su proceso a través de teorías y
métodos adecuados, se aplica a cada paciente el tratamiento que más le
conviene en cada instante; es la práctica clínica del ‘aquí y ahora’
- Gran seguridad.
El uso de métodos poco invasivos, la sólida raíz histórica y, sobre
todo, el feedback inmediato que se obtiene en cada paso del proceso
permite afirmar que es el modo de acupuntura más seguro
- Desarrollo del acupuntor.
Gracias al énfasis sobre los aspectos relacionales del acto acupuntural
y a la preparación que se proporciona sobre la actitud y estructura del
acupuntor, el estudio y práctica de la ABC constituye, además de la
adquisición de capacidades terapéuticas, un camino que mejora
profundamente al propio practicante
Comparaciones: Con
todo respeto, y con el único fin de facilitar la comprensión, podemos
establecer un cuadro comparativo de las características de la ABC
relativas a otros estilos más conocidos, el sistema MTC y la acupuntura
japonesa (AJ/TM, terapia de meridianos y derivados) tal como se suelen
encontrar en Occidente
| Característica | ABC | MTC | Acupuntura Japonesa/Terapia Meridianos |
| Enraizamiento en los clásicos | Básico e integral (Suwen, Lingshu, Nanjing) | Escaso, enfocado en las sugerencias más pragmáticas | Centrado particularmente en Nanjing |
| Importancia del trat. raíz | Fundamental | Escasa | Alta |
| Importancia de la palpación | Fundamental | Escasa o nula | Alta |
| Feedback durante el tratamiento | 100 % | Escaso o nulo | 60-80%, según método |
| Seguridad | Muy elevada | Alta a media | Muy elevada |
| Eficacia general(*) | Alta | Alta | Alta |
| Tendencia a protocolo de actuación | Nula | Muy elevada | Alta |
| Enfoque eficaz de cuadros complejos | Simple | Difícil, muy complicado | Simple a medio |
| Invasividad | Escasa o nula | Alta | Escasa o nula |
| Grueso de agujas | Muy finas
(0,12 a 0,16) | Relativamente gruesas (0,20 a 0,30) | Finas
(0,12 a 0,18) |
| Profundidad de la inserción | Escasa o nula | Importante | Escasa o nula |
| Confort del paciente | Muy alto,
fundamental | Bajo, poco importante | Alto, muy importante |
| Atención a la dosis | Muy importante | Poco discutida |
Muy importante
|
| Adecuación a tratamiento infantil | Muy adecuada | Poco adecuada | Adecuada |
| Adecuación al tratamiento de personas delicadas y/o temerosas | Muy adecuada | Poco adecuada | Adecuada |
| Atención a los movimientos del qi | Fundamental | Escasa o nula | Alta a media |
| Desarrollo de la sensibilidad del acupuntor | Muy importante | No muy importante | Importante |
| Promoción del desarrollo del propio acupuntor | Muy importante | No se menciona | No se menciona |
(*)
Pensamos que la eficacia de la acupuntura depende de un complejo juego
de relaciones en el que tiene gran importancia la confianza y valía del
propio acupuntor, por lo que estimamos los tres sistemas como igualmente
poderosos